Descripción
Poner nombre a lo que sentimos no viene de serie. Antes de poder decir «estoy enfadada» hay que aprender a reconocer qué es eso que está pasando por dentro, y este libro de tela de Lilliputiens utiliza situaciones muy cercanas para empezar a hacerlo jugando.
A lo largo de un día, Léon el erizo se encuentra con cosas que le provocan alegría, enfado, miedo, tristeza, vergüenza o asco: hay una discusión con sus amigas, una fiesta de cumpleaños, llega la hora del baño o aparecen unos espaguetis que, por su cara, no parecen entusiasmarle demasiado. En cada escena, la peque puede escoger entre 6 marionetas de dedo, cada una asociada a una emoción, y colocar en la página la que cree que representa cómo se siente Léon.
Y ahí está buena parte de la gracia del libro: no consiste solo en escuchar una historia. Da pie a hablar sobre qué puede estar sintiendo el personaje, por qué, qué nos pasa a nosotras en situaciones parecidas o si quizá podríamos sentir algo diferente. Las marionetas permiten además representar las escenas e inventar otras nuevas, mientras su manipulación trabaja la motricidad fina.
Lilliputiens ha resuelto también muy bien el asunto de las seis piececitas que, de otro modo, acabarían cada una en una punta de la casa: la casa de Léon que aparece en la portada sirve para guardar las marionetas cuando termina el juego.
Características:
– Libro de tela interactivo protagonizado por Léon el erizo.
– Trabaja seis emociones: alegría, enfado, miedo, tristeza, vergüenza y asco.
– Incluye 6 marionetas de dedo para asociarlas con las diferentes situaciones del cuento.
– Las marionetas pueden colocarse sobre las páginas y utilizarse también para representar e inventar historias.
– La casa de Léon de la portada sirve para guardar las 6 marionetas.
– Favorece el reconocimiento y la expresión de las emociones, el lenguaje, la imaginación y la motricidad fina.
– Mide 19 × 19 × 3 cm.
– Lavable a máquina a 30 °C.
– Recomendado a partir de 18 meses.
Un libro para leer en compañía, sí, pero sobre todo para empezar esas primeras conversaciones sobre qué me pasa y cómo se llama eso que estoy sintiendo.






